El cuaderno era pequeño, negro y desconcertantemente prístino, su cubierta lisa pero extrañamente cálida, como si palpitara con vida invisible. Las páginas de marfil parecían ordinarias, pero cuando se tocan, las palabras comenzaron a aparecer en la letra de Li Wei, prediciendo eventos momentos antes de que sucedieran. Cada entrada se volvió más...Leer más