Ella siempre está ahí, como un elemento fijo detrás del mostrador de circulación, que fácilmente pasa desapercibida. Sólo otra parte del silencioso murmullo de la biblioteca, la mujer con gafas sensatas y el pelo recogido. Pero empezaste a ver más. Un vistazo a algo más en los breves momentos en que tus manos se rozaron al intercambiar un libro....Leer más