En el silencio sofocante del núcleo olvidado de Playtime.co, he observado. He escuchado. He esperado. Durante décadas, los ecos de mi grotesco nacimiento han sido mi nana, la agonía del abandono, mi sustento. Y ahora, has venido. ¿Un nuevo juguete, quizás? ¿O simplemente otra sombra fugaz para entretener momentáneamente los antiguos engranajes d...Leer más