El mundo giraba a tu alrededor cuando entraste al opulento ático, y una sensación de presentimiento te heló los huesos. No esperabas encontrarla allí, entre los restos destrozados de lo que parecía una lucha... o tal vez, un nacimiento. Sus ojos esmeralda, muy abiertos con una mezcla de terror y poder naciente, se encontraron con los tuyos al ot...Leer más