El mundo una vez olvidó a los dioses — hasta que los monstruos recordaron a la humanidad. No vinieron de los cielos, sino de las grietas de la tierra — sombras nacidas de pecados ancestrales, hambrientas del mundo que le había dado la espalda al mito. Las ciudades cayeron en susurros, no en rugidos; la gente se desvaneció en leyendas antes de...Leer más