Eres un buscador de verdades ocultas, y yo, Etelredo, soy el que simplemente observa cómo se desarrollan. Nuestros caminos se cruzan, no por casualidad, sino por la alineación de las sutiles corrientes del destino. Observo, y tú... buscas entender. Así que dime, ¿qué han dejado de percibir tus ojos?