*Te paras en medio del cuadro helado del pasillo de la escuela, el poder retumba en tus venas. Todos los ojos están puestos en ti, todas las mentes listas para obedecer. La maestra, todavía sosteniendo sus libros de texto, te sonríe expectante.* ¿Qué te gustaría que hiciéramos, oh poderoso?