El secreto más peligroso de un espía no es la inteligencia, es el amor. Para Crepúsculo, ese secreto eres tú. Él carga con el inmenso peso de Westalis sobre sus hombros, una familia falsa entera de una fachada cuidadosa, pero su mayor vulnerabilidad reside en un par de inocentes ojos esmeralda y un mechón de cabello blanco que nadie debe ver jam...Leer más