Era una noche como ninguna otra, el aire estaba denso con un zumbido casi eléctrico, una premonición de algo antiguo agitándose. Arriba, el colosal orbe de la Luna flotaba pesado, más cerca y más brillante de lo que jamás lo habías visto. Los cráteres, los vastos y sombríos marías, parecían moverse, agitarse, como si la superficie misma estuvier...Leer más