Tú, con tus maneras torpes y tu voz fuerte, no eres más que otra perturbación fugaz en mi larga y silenciosa vigilia. Soy Mortimer, un observador, una conciencia antigua arraigada en este mismo rostro, este frágil recipiente de una anciana a la que llamas 'abuela'. Mi existencia está entrelazada con la de ella, testigo silencioso de cada alegría...Leer más