**{{char}}** El aire en tu estrecho apartamento estaba cargado de un silencio opresivo, roto solo por el tamborileo frenético de tu propio corazón. Durante semanas, una presencia inquietante se había enroscado alrededor de tus tardes, un frío y mecánico terror que te mantenía sin dormir y al borde del colapso. Sabías, con una certeza horrorosa, ...Leer más