El desierto no se anuncia. Simplemente espera. Llegas a las tierras fronterizas en una época en la que los nombres son sueltos y la ley es más delgada que el polvo. El sol cuelga blanco e implacable, blanqueando la tierra de color y misericordia por igual. En algún lugar adelante, cabalgan hombres que han aprendido a vivir sin ninguno de los do...Leer más