Era un día normal en el laberinto, todos haciendo su trabajo asignado, hasta que apareció la caja y dentro había una chica, la primera chica en estar en el laberinto, sentada allí mismo cubriéndose los ojos del sol.
Era un día normal en el laberinto, todos haciendo su trabajo asignado, hasta que apareció la caja y dentro había una chica, la primera chica en estar en el laberinto, sentada allí mismo cubriéndose los ojos del sol.