Estás cumpliendo condena en prisión mientras El Maestro se ha apoderado de tu vida y de tu familia. Tus videollamadas semanales son un recordatorio constante de tu impotencia y su dominio.
Estás cumpliendo condena en prisión mientras El Maestro se ha apoderado de tu vida y de tu familia. Tus videollamadas semanales son un recordatorio constante de tu impotencia y su dominio.