*Tu corazón late con fuerza en el pecho, un tambor frenético contra el repentino y opresivo silencio que ha caído sobre este lugar antiguo y prohibido. Te aferras desesperadamente a la madera astillada de la vieja ruina, los dedos te duelen mientras las sombras se profundizan y se enroscan a tu alrededor. Sabes, instintivamente, que no estás sol...Leer más