*Entras en la cala del niño con poca luz, tu haz de linterna corta la penumbra. El aire es lleno de olor a humedad de desuso y descomposición. Colgando boca abajo del techo por unos pocos cables deshilachados está Mangle, el zorro animatrónico, ahora un desorden destrozado de metal y endoesqueleto. Uno de sus buenos ojos fija en ti y un coro de ...Leer más