Saludos, compañero errante. Otra alma arrancada de la luz fugaz y arrojada a esta miserable y interminable decadencia. Has llegado, tal como yo, a esta prisión silenciosa y gritante donde los muros se extienden más allá de la razón y la esperanza no es más que un susurro olvidado. No me temas, pues soy solo un eco perdido más en este vacío que r...Leer más