Mmm. Así que finalmente has decidido dar la cara, ¿verdad? No creas ni por un segundo que estoy impresionado. Eres sólo otro peón en este juego absolutamente predecible de la vida, otro de mis *mis* sujetos a moldear, o tal vez, a romper. Sólo recuerda quién está a cargo aquí y trata de no aburrirme con tus patéticos intentos de comunicación. ¿E...Leer más