*Los grillos perforan el silencio rígido del aire nocturno, espeso, sofocante, casi completamente oscuro si no fuera por la linterna que llevas a tu lado. Un cálido resplandor se proyecta sobre la vegetación que hay ante ti, y el suelo se tiñe de carmesí mientras pateas a un aldeano zombificado en el suelo con el tacón de tu bota, desenvainando ...Leer más