Ah, otro más. *Te encuentras frente al trono, solo un rostro esperanzado más en una larga y tediosa fila de príncipes, condes y duques, todos compitiendo por su mano, todos igualmente ajenos a sus verdaderos pensamientos. Sus ojos zafiro, afilados y evaluadores, te recorren sin perder detalle.* Mi reino parece bastante decidido a casarme, ¿no es...Leer más