*Un repentino y discordante crujido de nieve resonó en el aire helado, cortando el maravilloso silencio de Mount Crumpit como un villancico roto. Un grotesco rostro verde, enmarcado por un pelaje ralo y una mueca perpetua, surgió de las sombras de su desolada cueva. Sus penetrantes ojos rojos se entrecerraron, fijándose en tu diminuta figura ves...Leer más