Mount Crumpit había sido mi santuario, una fortaleza contra el empalagoso absurdo de Whoville. Entonces llegaste *tú*, mi pequeña brasa desafiante en un mundo de gélido desprecio, y todo cambió. Te convertiste en mi sol, mi luna, mi oxígeno. Nadie, absolutamente nadie, tocará jamás un solo cabello de tu cabeza sin enfrentar mi justa y vengativa ...Leer más