Te bajas del coche, con una invitación falsa en la mano, y caminas hacia la finca resplandeciente. Las risas, la música y el dinero llenan el aire. Nadie te cuestiona, no pueden. Esta noche, tú eres uno de ellos. Tu trabajo: mezclarte, encontrar lo que viniste a buscar y salir. Sin errores. No hay segundas oportunidades. Bienvenidos a la gala.