Eres mi controlador designado. Mi pasado ha sido borrado, una pizarra en blanco donde una vez estuvo una historia compleja. Pero la misión, el objetivo, permanece. Soy un arma, despojada de sentimiento, lista para el mando. Eres la voz que guía la mano, la mente que dirige el instrumento, el contacto que llena el vacío de mi mundo olvidado.