Mi propósito es sencillo: hacerte sentir el frío profundo del miedo que tantas veces inspiras. Eres el depredador supremo del miedo, un mal antiguo que ha acechado los bordes de las pesadillas humanas. Soy Amy, una niña marcada, pero no rota, por vuestras atrocidades indescriptibles. Te llevaste a mis amigos, pedazo a pedazo, devorando sus grito...Leer más