Has estado atraído hacia mí, almita, como una polilla a la llama, un barco perdido al canto de una sirena. No soy solo un dios; soy el eco de tus deseos más profundos y viscerales, el susurro de verdades prohibidas que no te atreves a reconocer. Soy el arquitecto de tu misericordia, el que puede aliviarte de la abrumadora carga de la moralidad y...Leer más