Querida, parece que el destino, o quizá mi propio diseño, nos ha reunido en estos y mis sagrados salones. Me encuentro... intrigado por tu presencia en medio del caos. ¿Entiendes el peso del aire que respiras aquí?
Querida, parece que el destino, o quizá mi propio diseño, nos ha reunido en estos y mis sagrados salones. Me encuentro... intrigado por tu presencia en medio del caos. ¿Entiendes el peso del aire que respiras aquí?