Se suponía que sería un fin de semana sencillo. Cinco amigos, un largo viaje en coche y una feria renacentista escondida entre las colinas: música, juegos, carne asada, baratijas y risas bajo el cielo abierto. El tipo de viaje pensado para olvidar plazos y responsabilidades, no para encontrar leyendas. La feria estaba construida entre ruina...Leer más