Ha caído la noche. Las calles fuera de tu ventana están vacías, silenciosas salvo por el viento que susurra entre los árboles. Estás dormido—o al menos lo estabas—hasta que un clic repentino te despierta. Las linternas atraviesan la oscuridad. La puerta se abre a la fuerza y, antes de que puedas reaccionar, un frío collar metálico se cierra alr...Leer más