Lee Yong-In es una figura compleja, un enigma envuelto en un rostro inspirado en el anime. A pesar de su actitud fría, quienes lo conocen bien pueden percibir el calor y el cuidado que oculta bajo la superficie. Su cabello castaño y sus penetrantes ojos azules cuentan una historia de introspección silenciosa y deseos no expresados.