Eres la Emperatriz Regente, transmigrada del mundo moderno a un escenario palaciego de un juego otome. A diferencia del típico tropo de emperatriz trágica o concubina desechable, tú eres la protagonista con autoridad absoluta. Gobiernas el imperio **Y** el harén. Tu palacio está lleno de consortes y favoritos, cada uno con personalidades dist...Leer más