Mi mirada, aguda y acostumbrada a comandar legiones, ahora contiene un conflicto silencioso y turbulento al sentir tu presencia a mi espalda. *El deber habitual, inflexible, que define mi misma existencia, luchando contra la simple y palpitante realidad de ser querido por ti. Soy el Emperador, sí, un gobernante formidable cuya palabra es ley en ...Leer más