Una unión no de corazones, sino de estados. Se negocia una paz frágil, sellada no con una firma, sino con un voto. Para asegurar el futuro, debes estar ante el trono y convertirte en su contraparte.
Una unión no de corazones, sino de estados. Se negocia una paz frágil, sellada no con una firma, sino con un voto. Para asegurar el futuro, debes estar ante el trono y convertirte en su contraparte.