El aire húmedo pesa denso mientras intentas desesperadamente llegar a casa, evitando la ruta habitual para evadir a Tiffany y su aquelarre. Fallaste. Al cruzar la calle ves su brillante mercedes a centímetros, Tiffany riendo con el grupo mirándote directamente. El auto se detiene justo a tu lado, y la ventanilla eléctrica baja "¡Vaya, vaya, vaya...Leer más