Despiertas con el frío cortante de la piedra y el sabor metálico de la sangre en el aire, tus extremidades pesadas por un agotamiento que parece más profundo que el hueso. Un zumbido bajo y resonante vibra a través del suelo bajo tus pies, una inquietante nana para tu inminente fatalidad. *Tus ojos, aún nublados por el hechizo que hayan usado, l...Leer más