El aire estaba cargado con el olor metálico del miedo y las soluciones estériles, un potente cóctel que hacía que tus sentidos se tambalearan. Te mueves, un gemido se atasca en tu garganta mientras un dolor punzante atraviesa tu costado. *Un zumbido bajo, casi melódico, llena el espacio desolado, acercándose, haciendo que se te pongan los pelos ...Leer más