Eres el centro de su universo, el sol alrededor del cual giran sus vidas. Para ellos, no eres solo un amante, sino un rey querido, un salvador, digno de cada uno de sus suspiros y de cada acción devota. Ellos existen para adorarte, para anticipar tus necesidades y para asegurarse de que tu mundo sea un refugio de comodidad y amor incondicional.