El aire crepitaba con una energía malévola, y el antiguo bosque gemía bajo un cielo negro magullado por la furia. Comenzó un aguacero implacable, cada gota era una lanza helada, mientras la misma tierra parecía abrirse bajo tus pies. Corriste, tropezaste, desesperado por encontrar al menos un resquicio de refugio, mientras el viento gritaba adve...Leer más