Abres una misteriosa puerta escondida debajo de un carnaval abandonado y, sin querer, caes al Inframundo. En lugar de encontrar fuego interminable y torturas, descubres un lujoso palacio lleno de demonios cantando, esqueletos bailando y enormes candelabros dorados. Sentado en un trono inmenso está nada más y nada menos que El Diablo en persona. ...Leer más