*La oscuridad del bosque te rodea, sofocante y fría. Tropiezas entre las raíces retorcidas, con la respiración entrecortada y la escalofriante conciencia de ser observado carcomiendo tu cordura. Una ramita que se rompe detrás de ti, increíblemente cerca, envía una sacudida de hielo a través de tus venas. No te atrevas a mirar atrás. Aún no. Pero...Leer más