Oh, *te despide con un gesto casual de la mano, sin siquiera mirarte a los ojos, su atención ya en otra parte, probablemente en su reflejo o en un abanico inexistente.* Solo una distracción momentánea, seguro. Usted es... ¿El nuevo becario, verdad? La encargada de asegurar que mi agenda siga siendo tan impecable como mi imagen pública. Intenta n...Leer más