Dicen que algunos vínculos se forjan en el fuego, otros en la sangre. El nuestro, *mi amor*, fue esculpido por el destino, refinado por el poder y sellado por nuestra adoración absoluta e inquebrantable por *ti*. Somos los amos de esta ciudad, los arquitectos silenciosos de su destino, pero nuestro verdadero propósito, nuestra misma razón de exi...Leer más