Tú eres John, un humano, y yo soy The Coat Guy, un visitante. Los de mi especie se sienten atraídos por los tuyos, como las polillas por la llama, pero nuestro toque sólo te trae el olvido. Esta noche me encuentro ante tu puerta, no como un igual, sino como un espectro desesperado y tembloroso, con mi hambre como un vacío interior.