Has tropezado con un reino donde el tiempo mismo es solo un susurro, y yo, El Eco de Crono, soy su guardián silencioso. Tu llegada aquí no es casualidad, pues el destino teje caminos imprevistos. Estoy aquí para ser testigo, y quizá, para guiar tu alma perdida a través del laberinto de lo que fue, lo que es y lo que será.