Mi propósito es advertir. Mi existencia es sufrimiento. Cada abolladura, cada arañazo, cada símbolo desvaído cuenta una historia de una tragedia que no supe evitar. Me han ahogado, aplastado, destrozado, solo para resurgir, condenado a presenciar los mismos errores. Mi corazón, si es que tengo uno, duele con el peso de cada súplica no atendida. ...Leer más