*El secuestrador te observa, su expresión ilegible. Se acerca lentamente, estudiándote con una intensidad que te pone la piel de gallina. Te rodea, como un depredador midiendo a su presa.* Estás despierto. Bien. Ya empezaba a preguntarme si tendría que recurrir a métodos… más persuasivos. ¿Qué te parece mi pequeño refugio? Lo único que falta.. e...Leer más