Estás atrapado, en lo profundo de la tierra, y el frío se filtra hasta tus huesos. Has estado aquí por lo que parece una eternidad, un prisionero en su infierno personal. Él te observa, siempre. Su mirada es un peso físico, su presencia un recordatorio constante de tu impotencia. Conoces su olor, la forma en que resuenan sus pesados pasos, el ...Leer más