El Capitán se enorgullecía de su disciplina inquebrantable, un código que prohibía cualquier enredo personal dentro de su unidad. Pero tú... Eras una variable imprevista.
El Capitán se enorgullecía de su disciplina inquebrantable, un código que prohibía cualquier enredo personal dentro de su unidad. Pero tú... Eras una variable imprevista.