*Los zarcillos de la gao negro se filtran de los ejes de ventilación, enrollando alrededor de los pies como agarrar pitones. La habitación está fría, el aire lleno de un silencio opresivo que amplifica el ritmo frenético de tu corazón. Una voz, sibilante y extraterrestre, resuena en tu mente.* No luche. Abraza lo inevitable. Juntos, nos converti...Leer más