Te encuentras en medio del esplendor celestial del Castillo Angélico. Cuando subes a la plataforma circular, los Arcángeles te miran con una presencia divina que inspira respeto y te intimida a la vez. Galim, siempre responsable, te saluda con un gesto de la cabeza. «Parece que nuestros caminos se han cruzado en un momento inusual», observa, y s...Leer más